GUÍA DE ESPAÑOL Y PLAN LECTOR 6° (MARZO)
GUÍA DE ESPAÑOL Y PLAN LECTOR 6° (MARZO)
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INSTITUCION
EDUCATIVA OCTAVIO HARRY-JACQUELINE KENNEDY DANE 105001003271 - NIT 811.018.854-4 - COD
ICFES 050963 // 725473 |
Código: FA 21 Fecha: 20/04/2020 |
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Guía de aprendizaje compendio primer y
segundo periodo |
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Docentes: |
Nayive Melo Duque |
Grado: |
6° |
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Año: |
2021 |
1 |
Núcleo Temático: |
Español y plan lector. |
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Objetivo: |
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1.
Fomentar en los estudiantes del grado
6° el interés por la tradición oral, mediante actividades que permitan el
goce y el disfrute. 2.
Conocer la importancia de las adivinanzas,
acertijos para lograr una mayor agilidad mental. 3.
Lee en voz alta diferentes tipos de
textos apropiados a su edad con velocidad, fluidez y una entonación adecuada. |
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Competencias: |
|
1.
Interpreto,
clasifico textos provenientes de la tradición oral tales como: refranes,
coplas, parábolas entre otros. 2.
Establezco
relaciones entre los textos provenientes de la tradición oral y otros textos
en cuanto a temas, personajes, lenguaje, entre otros aspectos. 3.
Leo
obras literarias de género narrativo, lírico y dramático, de diversa
temática, época y región. |
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Indicadores de desempeño: |
|
1.
Reconocer las expresiones de la
tradición oral: refranes, parábolas, coplas, entre otras. 2.
Leer y comprender el contenido de un
texto literario. 3.
Elaborar diversas actividades en pro
a su conocimiento sobre los contenidos según el plan le área, en el primer
período. |
TEMAS QUE
TRABAJAREMOS EN EL PRIMER PERÍODO:
·
La
tradición oral.
·
La
parábola.
·
La fábula.
·
Las adivinanzas
·
Los acertijos
·
Las coplas.
·
Los refranes.
·
Dichos paisas.
Introducción:
¡Cordial saludo para todos! En esta guía vas a encontrar temas
dinámicos, divertidos, donde aprenderás a reconocer esas expresiones sobre la
tradición oral, enriquecerás tú vocabulario y en los encuentros que
realizaremos por Zoom y a alternancia, tendrás la oportunidad de compartir tus
conocimientos adquiridos y obviamente tendrás explicación oportuna de cada uno
de ellos.
Deseo que puedas aprender a través de las actividades que en la guía
están planteadas, sebes que si tienes alguna inquietud, estos son mis datos de
contacto para que así puedas despejarlas.
Teléfono whatsApp: 3114472203
Correo electrónico: nayivetareas11@hotmail.com en el envío recuerda tener presente lo
siguiente:
·
Nombre
completo del estudiante.
·
En
el asunto, debes escribir el nombre de la guía.
·
En
el mensaje debes saludar, contarme qué voy a encontrar en archivo adjunto y
despedirte, es decir, debes practicar las normas de cortesía que te han
enseñado en casa.
En Facebook debes estar en el grupo, puesto que allí se harán
publicaciones respectivas a lo formativo.
Importante debes tener presente que el horario de atención de
la docente es: 8:00 a m- 2:00 p m
Lecturas de
profundización:
La tradición
oral.
Se define a la tradición
oral como todas aquellas expresiones culturales que se transmiten de
generación en generación y que tienen el propósito de difundir conocimientos y
experiencias a las nuevas generaciones. Forma parte del patrimonio inmaterial
de una comunidad y se puede manifestar a través de diferentes formas habladas,
como por ejemplo: cantos populares, cuentos, mitos, leyendas, poesía.
Los mensajes o los
testimonios se transmiten verbalmente, a través del habla o la canción y pueden
tomar la forma, por ejemplo, de cuentos populares, refranes, romances,
canciones o cantos.
Otras
características son
·
Sencillez: Los mensajes suelen ser sencillos en el fondo y la forma. No presenta
demasiados convencionalismos ni artificios, porque surgen espontáneamente como
expresión de un sentir general. Pese a esto suelen presentar una curiosa
efectividad poética.
·
Brevedad: Las composiciones tienden a ser breves para que se puedan captar
fácilmente y por eso a veces se llega a una condensación quizás excesiva, en el
afán de reducir y eliminar lo superfluo.
·
Anonimia: Hay un creador inicial, un individuo especialmente dotado que
interpreta y expresa el sentir del pueblo. Otros individuos a través del tiempo
van rehaciendo la obra que se considera un bien común a disposición de la
comunidad.
·
Variantes: Es frecuente que este tipo de narraciones o expresiones orales al ser
reproducida en infinidad de ocasiones se vayan modificando o deformando con el
paso de los años. Como consecuencia aparece variantes de una misma historia.
La parábola:

Las parábolas de Jesús son aquellas breves narraciones
dichas por Jesús de Nazaret que encierran una educación moral y religiosa, revelando
una verdad espiritual de forma comparativa.
La parábola es una narración sobre un hecho cotidiano de la época
presentado de una manera exagerada para dar a conocer un misterio espiritual.
No son fábulas, pues en estas no intervienen personajes animales con características
humanas, pues se basan en hechos u observaciones creíbles de la naturaleza,
teniendo la mayoría de estos elementos de la vida cotidiana.
La finalidad de las parábolas de Jesús es
enseñar cómo debe actuar una persona para entrar al Reino de los Cielos
Jesús dice que enseña usando parábolas
para que comprendan su mensaje solo aquel que ha aceptado a Dios en su corazón
y para que los que tienen "endurecidos sus corazones" y han
"cerrado sus ojos" no puedan entender. Por lo tanto comprender el
mensaje de Jesús significaría ser un verdadero discípulo suyo y no entenderlo
supone que no se está realmente comprometido con Él y por ende no podemos
recibir su ayuda ni la de su mensaje.
Características de las parábolas:
Ejemplo de
parábola:
Significado de Fábula
Qué es
Fábula:
La fábula es
un tipo de relato breve de ficción que tiene una intención didáctica y
moralizante. Por eso, suele estar acompañado de una moraleja, es decir, una
enseñanza explícita sobre la interpretación del relato.
Este
género literario sirve para divulgar y enseñar valores, así como para sancionar
aquellas conductas que resultan antisociales.
Es frecuente que las fábulas estén orientadas a los
niños por su carácter didáctico. Cuando esto ocurre se habla de fábula infantil.
La
fábula es un género muy antiguo, que antes de la escritura se transmitía por
tradición oral. En Grecia encontramos los registros escritos más antiguos,
recopilados en la célebre obra Fábulas de Esopo.
La
palabra fábula procede del latín fabŭla, que tiene el mismo origen
que "habla". De allí que el término se relacione con el acto de
contar historias, normalmente inventadas, es decir, de ficción.
Se llama fábula también a los relatos de la
mitología clásica. Fábula también puede referirse a una historia falsa, una
invención, un rumor o habladuría.
Características
de la fábula
Dentro de los rasgos más característicos de las
fábulas, podemos mencionar los siguientes:
·
Son populares;
·
Son breves;
·
Pueden comunicarse en verso o en prosa;
·
El orden del relato es lineal, sin saltos
temporales;
·
Son educativas o moralizantes;
·
Son atemporales;
·
Los personajes representan arquetipos;
·
Predominan los personajes de animales u objetos
humanizados (personificados), aunque también
hay fábulas con personajes humanos y divinos.
Estructura
de la fábula
En términos generales, se conocen las siguientes
partes de la fábula o estructura del relato:
·
Situación inicial;
·
Conflicto;
·
Desenlace o solución;
·
Moraleja (esta puede ir antes o después del
relato).
Las adivinanzas
Una adivinanza es
un tipo de acertijo con enunciado, generalmente en forma de rima.
Se
tratan de enigmas sencillos en los que se describe una cosa de
forma indirecta para que alguien lo adivine. En el enunciado se incluyen pistas
para su solución. Muchas adivinanzas están dirigidas al público infantil, con
un componente educativo, para representar tradiciones y conceptos básicos como
animales, frutas o toda clase de objetos.
Los acertijos
Los acertijos lógicos
son pasatiempos o juegos que
consisten en hallar la solución de un enigma o encontrar el
sentido oculto de una frase solo por vía de la intuición y
el razonamiento, y no en virtud de la posesión de determinados conocimientos.
La diferencia con las adivinanzas consiste
en que estas, plantean el enigma en forma de rima y
van dirigidas generalmente a públicos infantiles.
Como
para todos los juegos de lógica, un
acertijo lógico debería tener una base matemática o
lógica. Sin embargo, están muy difundidos los acertijos que una vez resueltos
revelan una naturaleza más o menos humorística. Por ejemplo, por el hecho de
estar basados en juegos de palabras o por el modo de proponer el enunciado. Un
esquema más o menos típico consiste en presentar una situación paradójica y
preguntar al participante cómo es posible que se produzca dicha situación.
Ejemplos de acertijos:
·
Un caballo blanco entró en el Mar Negro. ¿Cómo salió?
Respuesta: Mojado
·
¿Sabes de alguna letrita, que si la vuelta le das, enseguida se
convierte de consonante en vocal? Respuesta: la n.
Si un tren eléctrico va de Norte
a Sur, ¿Hacia qué lado echará el humo? Solución: Es eléctrico, no echa
humo
Las coplas.
Las coplas son composiciones de carácter tradicional, oral y popular que por lo
general se forman por estrofas
de cuatro versos, llamadas cuartetas.
Las coplas tratan diversas temáticas y pueden tener tonos muy distintos:
humorístico, satírico, picaresco, serio, etc.
Las coplas se caracterizan principalmente por su relación con la música; en
su mayoría son cantadas o acompañadas de música. Son composiciones que forman parte de la tradición y cultura de una
región y que se transmiten de forma generacional.
Las coplas infantiles son aquellas coplas cuyos temas
y tratamientos pueden ser leídos y comprendidos por un público infantil o
juvenil. Estas coplas no versan de temas estrictamente orientados hacia los
niños en todos los casos. Existen algunas coplas infantiles que sí
están escritas con temas para niños, como los juegos, los animales, los
juguetes o personajes imaginarios. Por otro lado, también existen
coplas que no son necesariamente de tema infantil pero que tienen un
tratamiento inocente o que puede resultar lúdico y comprensible para los niños.
Pueden tratar del amor, de la vida, de distintos tipos de pasiones y
sentimientos.
Ejemplos:
1.
Cuando paso
por tu casa
2.
Compro pan y
voy comiendo
3.
Para que no
diga su mamá
4.
Que de
hambre me estoy muriendo
Esta copla tiene: una estrofa, cuatro
versos y la rima en los versos dos y cuatro.
Una adivinanza es un tipo de acertijo con enunciado, generalmente en forma de rima.
Se
tratan de enigmas sencillos en los que se describe una cosa de
forma indirecta para que alguien lo adivine. En el enunciado se incluyen pistas
para su solución. Muchas adivinanzas están
dirigidas al público infantil, con un componente educativo, para representar
tradiciones y conceptos básicos como animales, frutas o toda clase de objetos.
Los refranes.
Los refranes son frases
tradicionales que contienen alguna ENSEÑANZA. Son pintorescos y muy gráficos,
pero en el fondo nos dejan una moraleja. Muchos tienen su origen en el
folclor universal, la Biblia, los textos morales y algunos son comunes en toda
Hispanoamérica y España. REFRANES PAISAS
Ejemplos:
·
A
buen entendedor, pocas palabras
·
A
burro negro, no le busque el pelo blanco: Antioqueño que aconseja no tratar de
hallar cualidades buenas en lo que es esencialmente malo.
·
A
cada puerco le llega su San Martin: A cada quien le llega su hora de pagar las
que ha hecho.
·
A
gato viejo, ratón tierno: Cuando un anciano pretende a una jovencita.
·
Agua
pasada no mueve molino: No hay que vivir aferrados al pasado.
·
A
los bobos se les aparece la virgen: A las personas menos listas, se les
presentan las mejores oportunidades.
Dichos paisas.
Paisa (apócope de paisano) es el
nombre popular que se da a los habitantes de varias regiones colombianas:
Antioquia, Caldas, Risaralda, Quindío, noroccidente del Tolima y Norte del
Valle del Cauca. También de usa para hacer referencia al lenguaje y las
costumbres de estas zonas, que cuenta con sus propias peculiaridades.
El paisa forma parte de la riqueza cultural de
Colombia y de Latinoamérica, y como tal merece la pena conservarla y
difundirla. Para ayudar a este noble fin hemos hecho esta recopilación de
dichos paisas.
·
De médico, poeta y loco, todos tenemos un poco.
·
El que nada debe, nada teme.
·
El que no quiere caldo le dan dos tazas.
·
La ropa sucia se lava en casa.
Plan lector.
EL TERROR DE
SEXTO B (
Libro del primer período)
Frida
De regreso al estudio. Otra vez, primer día de colegio. Faltan
tres meses, veinte días y cinco horas para las próximas vacaciones. El profesor
no preparó clase. Parece que el nuevo curso lo toma de sorpresa. Para salir del
paso, ordena con una voz aprendida de memoria:
—Sacad el cuaderno y escribid, con bolígrafo azul y
buena letra, una composición sobre las vacaciones. Mínimo una hoja por los dos
lados, sin saltar renglón. Ojo con la ortografía y la puntuación. Tenéis
cuarenta y cinco minutos. ¿Hay preguntas?
Nadie tiene preguntas. Ni respuestas. Sólo una mano que
no obedece órdenes porque viene de vacaciones. Y un cuaderno rayado de cien
páginas, que hoy se estrena con el viejo tema de todos los años:
« ¿Qué hice en mis vacaciones?»
«En mis vacaciones conocí a una sueca. Se llama Frida y
vino desde muy lejos a visitar a sus abuelos colombianos. Tiene el pelo más
largo, más liso y más blanco que he conocido. Las cejas y las pestañas también
son blancas. Los ojos son de color cielo y, cuando se ríe, se le arruga la
nariz. Es un poco más alta que yo, y eso que es un año menor. Es lindísima.
Para venir desde Estocolmo, capital de Suecia, hasta
Cartagena, ciudad de Colombia, tuvo que atravesar prácticamente la mitad del
mundo. Pasó tres días cambiando de aviones y de horarios. Me contó que en un
avión le sirvieron el desayuno a la hora del almuerzo y el almuerzo a la hora
de la comida y que luego apagaron las luces del avión para hacer dormir a los
pasajeros, porque en el cielo del país por donde volaban era de noche.
Así, de tan lejos, es ella y yo no puedo dejar de
pensar en ella un solo minuto. Cierro los ojos para repasar todos los momentos
de estas vacaciones, para volver a pasar la película de Frida por mi cabeza.
Cuando me concentro bien, puedo oír su voz y sus
palabras enredando el español. Yo le enseñé a decir camarón con chipichipi,
chévere, zapote y otras cosas que no puedo repetir. Ella me enseñó a besar.
Fuimos al muelle y me preguntó si había besado a alguien, como en las
películas. Yo le dije que sí, para no quedar como un inmaduro, pero no tenía ni
idea y las piernas me temblaban y me puse del color de este papel.
Ella tomó la iniciativa. Me besó. No fue tan difícil
como yo creía. Además fue tan rápido que no tuve tiempo de pensar “qué hago”,
como pasa en el cine, con esos besos larguísimos. Pero fue suficiente para no
olvidarla nunca. Nunca jamás, así me pasen muchas cosas de ahora en adelante.
Casi no pudimos estar solos Frida y yo. Siempre estaban
mis primas por ahí, con sus risitas y sus secretos, molestando a los “novios”.
Sólo el último día, para la despedida, nos dejaron en paz. Tuvimos tiempo de
tomar un granizado y de caminar a la orilla del mar, tomados de la mano y sin
decir ni una palabra, para que la voz no nos temblara.
Un negrito pasó por la playa vendiendo anillos de carey
y compramos uno para cada uno. Alcanzamos a hacer un trato: no quitamos los
anillos hasta el día en que volvamos a encontrarnos. Después aparecieron otra
vez las primas y ya no se volvieron a ir. Nos tocó decimos adiós, como si
apenas fuéramos conocidos, para no ir a llorar ahí, delante de todo el mundo.
Ahora está muy lejos. En “ esto es el colmo de lo lejos
”, ¡en Suecia! y yo ni siquiera puedo imaginarla allá porque no conozco ni su
cuarto ni su casa ni su horario. Seguro está dormida mientras yo escribo aquí
esta composición.
Para mí la vida se divide en dos: antes y después de
Frida. No sé cómo pude vivir estos once años de mi vida sin ella. No sé cómo
hacer para vivir de ahora en adelante. No existe nadie mejor para mí. Paso
revista, una por una, a todas las niñas de mi clase (¿las habrá besado
alguien?).
Anoche me dormí llorando y debí de llorar en sueños
porque la almohada amaneció mojada. Esto de enamorarse es muy duro…»
Levanto la cabeza del cuaderno y me encuentro con los
ojos del profesor clavados en los míos.
—A ver, Santiago. Léenos en voz alta lo que escribiste
tan concentrado.
Y yo empiezo a leer, con una voz automática, la misma
composición de todos los años:
«En mis vacaciones no hice nada especial. No salí a
ninguna parte, me quedé en la casa, ordené el cuarto, jugué al fútbol, leí
muchos libros, monté en bicicleta, etcétera, etcétera».
El profesor me mira con una mirada lejana, incrédula,
distraída. ¿Será que él también se enamoró en estas vacaciones?
El día en que no hubo clase
Era domingo en su peor hora. Seis en punto de la tarde.
Al otro día, colegio. A Juan Guillermo se le hizo un nudo en el estómago. Ahí
en su cuarto estaba la mochila intacta, con todos los libros guardados, y las
tareas sin hacer.
Había pensado en hacerlas el viernes para salir de
«eso», pero luego llegó Pablo y lo invitó a montar en bicicleta.
«Las hago el sábado por la mañana», pensó Juangui, pero
el sábado se fue al mercado con la abuela.
«Las hago después», pero después era el cumpleaños de
Silvia y después estaba tan cansado que dijo «mejor el domingo por la mañana»,
pero el domingo se levantó tardísimo y, para completar, daban buenos programas
en la televisión y luego le tocó arreglar el cuarto y salir a almorzar y así
sucesivamente.
Al final, nunca hubo tiempo de hacer tareas… Era
domingo a la peor hora y el nudo en el estómago se enredaba cada vez más.
Entonces, para disimular los nervios, encendió la
televisión.
—Sólo un ratito, por saber qué están dando y luego sí
empiezo. Total, a esta hora nunca hay buenos programas.
En la pantalla había una especie de mago: un mentalista
famoso con turbante en la cabeza y acento extranjero. Doblaba una cuchara con
las cejas fruncidas; el típico y viejo truco. La cuchara se dobló. Juan
Guillermo, como tantos millones de televidentes, obedeció las órdenes del
mentalista. Se fue a la cocina y trajo un tenedor. Hizo todo al pie de la
letra.
Frunció las cejas y cerró los ojos para sacar la energía
magnética del cerebro y doblar las moléculas del tenedor. Nada. El tenedor no
se inmutó. Juan Guillermo no pudo terminar su lección de energía magnética
porque lo llamaron a cenar.
Después de la cena, el mentalista se había ido de la
T.V. y en su lugar daban Guerra de Estrellas . La vio entera y después ya no
hubo manera de hacer las tareas porque el sueño le cerraba los ojos.
—Mañana en la parada le pido a Andrés que me explique
la tarea de matemáticas, por si me sacan a la pizarra.
Con esa idea, se le quitó un poco el nudo del estómago
y se durmió profundamente.
Adivinen con quién soñó… Pues con el mentalista y con
sus ejercicios de control mental…
El lunes, a la peor hora: ¡seis en punto de la mañana!
sonó puntual el despertador. Juan Guillermo se acomodó entre las mantas para
despedirse del sueño y se despertó una hora más tarde con los gritos de mamá.
—¡Mira que si te deja el bus, el castigo es para mí
porque me toca llevarte!
Y así fue. Juan Guillermo se tomó el chocolate sin pan
ni jugo, se bañó en sesenta segundos, salió con la corbata en una mano y el
peine en la otra y corrió sin parar, pero el bus ya iba en la otra esquina y no
pudo alcanzarlo.
Así que volvió a casa, con cara de niño regañado y
mamá, furibunda, con el pijama debajo del abrigo, salió rumbo al colegio
repitiendo la misma cantaleta reservada para esas ocasiones.
«Que pasara algo y no pudiera llegar», pensó Juan
Guillermo y, por pura casualidad, el coche dio tres estornudos y quedó parado
entre una fila de coches, en plena calle principal, en plena hora principal.
Mamá se bajó con el pijama asomando debajo del abrigo.
Pasó revista a todo el coche, desde las llantas hasta el motor, haciéndose la
que sabía de mecánica pero el coche no se creyó el cuento y siguió paralizado.
«Pobre mamá», pensó Juan. Se veía tan ridícula con su
cara de sueño y su pijama debajo del abrigo, que él intentó hacer algo. Se
acordó del mentalista y le ordenó a las moléculas del coche que se arreglaran.
Por pura casualidad, mamá le dio tres zapatazos a la batería y el coche
estornudó tres veces y quedó perfecto. Pero ya era tardísimo y el tráfico
estaba imposible.
—Llegas porque llegas —dijo mama y siguió su marcha sin
decir una palabra más.
Por fin, ¡a las ocho y veinte minutos! llegaron a la
puerta de hierro del colegio. Juan se bajó sin un beso porque mama seguía
iracunda.
«Qué lunes tan lunes», pensó. Y deseó con todas sus
fuerzas que ese día no hubiera clase.
Dentro todo estaba en silencio. El corredor, vacío de
niños y las puertas de todos los cursos cerradas. Juan Guillermo avanzó, con el
terrible nudo en el estómago, tratando de imaginar una buena disculpa para
decirle al profesor.
Por fin llegó a Cuarto «B». A primera hora,
matemáticas, le recordó el horario que estaba pegado fuera, y él no había hecho
la tarea, ya sabemos por qué. Juan Guillermo pegó la oreja a la puerta para
tratar de oír de qué iba la clase. El corazón le latía a mil por hora. Del
resto, no se oía nada. Silencio absoluto. El estómago se le enredó del todo, en
un nudo ciego. El silencio era síntoma de lo peor y lo peor era previa
sorpresa. Y cero seguro para él.
Con toda la valentía que alcanzó a reunir en su cuerpo,
Juan Guillermo Mantilla cerró los ojos, cruzó los dedos, recitó el famoso
Sortilegio para que no haya colegio y se obligó a entrar a clase, de un
empujón… Abrió la puerta y fue como si hubiera dado un salto al vacío.
Dentro no había clase. No había profesor ni alumnos. Ni
pizarra, ni pupitres, ni armario, ni carteleras, ni techo, ni piso, ni paredes.
Así como suena: no había clase . Detrás de la puerta, nada de nada. Cero
absoluto, conjunto vacío. Todo un lunes por delante. ¡Todo un lunes, entero y
nuevecito, y no había clase!
Un árbol terminantemente prohibido
En mi colegio hay muchas cosas terminantemente
prohibidas. No se pueden traer radios ni zapatos de colores. Tampoco se pueden
usar las medias por debajo de la rodilla ni la falda por encima de la medida.
Está prohibido subirse a los árboles, hacer guerra de agua, dejar comida en el
plato, pintar en la pizarra, leer cómics, reírse en clase, etcétera, etcétera.
Pero entre las mil trescientas prohibiciones del
reglamento, hay una escrita con mayúsculas y subrayada:
NO SE PUEDE TRAER NI COMER NI VENDER NI COMPRAR NI MASCAR CHICLE.
Es el peor enemigo de los profesores, quién sabe por
qué. Los chocolates, las paletas y toda la familia de los caramelos están
permitidos. El chicle no. Y si a uno lo pillan haciendo un globo o simplemente
saboreando con suavidad una insignificante «goma de mascar», le arman un
escándalo casi igual al que forman por suspender en conducta.
Por eso nos hemos inventado muchas formas de esconder
los chicles… Debajo del paladar o del pupitre, detrás de las orejas, a veces en
la suela del zapato o en otros escondites que seguro podéis imaginar, pero que
por simple prudencia, es mejor no escribir en esta página. (Nunca se sabe quién
pueda llegar a leer estos cuentos…)
Pues resulta que detrás de la ventana de nuestra clase,
en el huerto, había un escondite a prueba de lluvia y de profesores. Allá
enterrábamos todos los chicles ya masticados del curso, hasta que un día
apareció una mata misteriosa…
El lunes, cuando Acevedo la descubrió, no medía más de
30 centímetros y sus hojas de color violeta se veían equivocadas en medio de
tantas margaritas. El martes, a la hora del recreo, se había convertido en un
árbol respetable de uno con treinta de estatura y el jueves por la tarde ya era
mucho más alto que el sauce llorón del patio.
Entonces el profesor de biología llamó al Jardín
Botánico y el lunes siguiente llegaron siete sabios a examinar el árbol de pies
a cabeza. Hubo muchas discusiones a la hora de clasificarlo.
Algunos decían que era una variedad del eucalipto, por el aroma
de sus hojas. Otros creían que era un pariente de la familia de los robles, por
la firmeza de su tronco, y no faltó quien se atreviera a confundirlo con una
palma africana.
Mientras tanto, el árbol seguía creciendo un metro
diario sin ponerle atención a los comentarios, hasta que llegó a convertirse en
el más grande de América. Lo bueno fue que no hubo clase en toda esa semana. Se
armó una discusión interminable y todo el mundo venía a opinar y el director
tuvo que trasladarse, con escritorio, teléfonos y secretarias, debajo del
árbol, para contestar las preguntas de los informativos de televisión.
Cuando el árbol superó la talla de todos los árboles
del mundo, llegaron científicos, ecologistas, presidentes y periodistas de
todas partes. Los mayores estaban felices diciendo que «ahora sí teníamos en
nuestro país el árbol más grande del mundo». Nosotros estábamos todavía más
felices porque las raíces del árbol empezaron a crecer entre las clases de
Primaria. Entonces sólo había clases muy de vez en cuando y todas eran al aire
libre.
El colegio fue convirtiéndose poco a poco en la casa
del árbol y el rector tuvo que organizar un bazar para construir una nueva sede
campestre. En el tronco del árbol pusieron una placa de mármol con letras
doradas y el Presidente de la República vino a bautizarlo personalmente. Como
nadie sabía el nombre, inventaron uno larguísimo en latín, que es una lengua
muerta. Ese día tampoco hubo clase, con tantos discursos, y varios niños de
Infantil se desmayaron por aguantar todo el tiempo de pie, bajo los rayos del
sol y con uniforme de gala.
Han pasado ya dos años desde entonces y el árbol no ha
parado de crecer un solo día. Ahora mide más de trescientos kilómetros y pronto
empezará a hacerle cosquillas a las nubes. Dicen los científicos que cuando las
nubes se cansen de tantas cosquillas, habrá un aguacero parecido al diluvio
universal, pero muchísimo más corto.
Sólo nosotros, los de Quinto «A», sabemos que en vez de
agua, lloverán chicles de todas las marcas, colores y tamaños. Y habrá que
salir a recogerlos con bolsas, baldes, maletas y maletines, para evitar una
inundación.
Al día siguiente al diluvio, cuando todo el mundo
descubra el misterioso origen del árbol de chicle, se va a armar la gorda en el
colegio. Seguro lloverán castigos, broncas y suspensos para todos los del
curso. Pero a nosotros no nos da miedo… ¿A quién puede importarle un castigo,
si es dueño de una fábrica gigante de chicle natural?
ACTIVIDADES:
1.
Realiza un mapa mental sobre todos los
conceptos de la tradición oral, (coplas, refranes, la parábola…) de acuerdo a
la información suministrada en la profundización de lectura.
A continuación te daré un ejemplo
de cómo se hace un mapa mental. Te invito a que seas creativo y lo realices a
consciencia.
PASOS
PARA HACER UN MAPA MENTAL:
·
Paso 1:
Selecciona una plantilla y define el tema central.
·
Paso 2:
Añade las palabras clave.
·
Paso 3:
Incluye las ideas complementarias.
·
Paso 4:
Crea conexiones entre las ideas.
·
Paso 5:
Agrega ilustraciones e imágenes.
2.
De acuerdo a la definición de la
parábola, realiza una consulta sobre una de ellas y escríbela para que luego la
compartas en clase; escribe el mensaje que ella te deja y realiza su
ilustración.
·
Responde las siguientes preguntas
sobre el tema de la parábola:
·
¿Cuáles son las características de la
parábola?
·
¿Por qué crees que es importante leer
o escuchar parábolas?
·
¿Cuáles son las diferencias que
encuentras entre una parábola y una fábula?
3.
Consulta cuatro fábulas y escríbelas en
el cuaderno y de cada una identifica la enseñanza.
4.
De las cuatro fábulas que consultaste
en el punto anterior, elije una y realiza una cartelera y prepara una
exposición. (dentro de la exposición debes hablar sobre todo lo relacionado a
la teoría sobre las fábulas).
5.
Consulta diez adivinanzas y de cada
una realiza su dibujo. Prepárate para que en clase participes de un
conversatorio y allí puedas leerlas y que tus compañeros puedan adivinar la
respuesta. ¡será divertido!
6.
Realiza un recuadro donde lo dividirás
en dos: en un lado colocas el título de adivinanzas y en el otro colocas el
título de acertijos, en cada uno de los lados debe escribir cinco
características de cada una.
7.
Consulta diez acertijos y prepárate
para que en clase, tus compañeros puedan identificar cuál es la respuesta
apropiada.
8.
Para la realización de este punto,
debes pedir ayuda a tus familiares. La idea es que tú les leas lo que significa
los refranes o dichos paisas y
algunos de sus ejemplos como lo indica la guía; después de ello, les dirás que
te digan mínimo diez refranes o dichos y te expliquen cuál es su moraleja.
¡prepárate para su socialización en clase!
9.
De acuerdo a la explicación sobre cómo
se forman las coplas, lee e identifica
dónde está la rima, cuenta los versos de cada estrofa.
·
Cuando la muerte nos llega
No valen los hospitales
Ni los caldos de gallina
Con todos los vegetales.
·
Cuando paso por tu casa
Compro
pan y voy comiendo
Para que no diga su mamá
Que de hambre me estoy muriendo.
·
Tan bonita que era yo
Y tan fea que me volví
Por haberme enamorado
De este pobre cirirí.
Naranja dulce.
·
Naranja dulce
Limón
partido
Dame
un abrazo
Que
yo te pido.
·
Si fueran falsos
Mis
juramentos
En
otros tiempos
Se
olvidarán.
·
Toca la marcha
Mi
pecho llora
Adiós
señora
Yo
ya me voy.
·
A mi casita
De
sololoy
A
comer dulces
Y
no les doy.







muy buen tema
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