GUÍA SÉPTIMA DE PLAN LECTOR 7°

 GUÍA SÉPTIMA  DE PLAN LECTOR 7°


INSTITUCION EDUCATIVA OCTAVIO HARRY-JACQUELINE KENNEDY

DANE 105001003271 - NIT 811.018.854-4 - COD ICFES 050963 // 725473

Código: FA 21

Fecha: 20/04/2020

Guía de aprendizaje por núcleos temáticos No 7

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Docente (s):

Nayive Melo Duque

Grados:

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Año:

2021

Período:

Núcleo Temático:

Plan Lector

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Objetivo de la guía de acuerdo con los objetivos de grado:

  1. Describir y analizar cada capítulo del libro: “Cupido es un Murciélago” de acuerdo a la secuencia del desarrollo de las actividades que se plantean en la guía.

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Competencias:

  1. (Cognitivo) Emplear activamente el conocimiento previo para dar contexto y profundidad a la interpretación construida sobre el texto.
  2. (procedimental) Comprender los diversos capítulos, para identificar y diferencial lo relevante y lo no relevante; poniendo en práctica las estrategias de selección, integración y elaboración de resúmenes.
  3. (Actitudinal) Reflexionar sobre su proceso de lectura e ir mejorándolo para una mayor comprensión lectora.

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Indicadores de desempeño:

  1. Generar libertad, creatividad y compromiso en la realización de las actividades de acuerdo a la lectura.
  2. Mantener el interés por la lectura del libro, y mejorar su proceso formativo.
  3. Dominar diversas estrategias de lectura, que ayuden a su conocimiento en plan lector.

 

Introducción:

 

Te saludo con el ánimo de saber que vas a desarrollar la guía a consciencia, te vas a preparar y vas a compartir tus conocimientos adquiridos en medio de la clase, para contribuir con  la interacción entre ustedes los pares y potenciar sus habilidades.

En la siguiente guía, vas a ser muy meticuloso, sincero y sobre todo, organizado al momento de escribir, teniendo presente: la buena ortografía, una excelente caligrafía y una buena redacción, donde se pueda evidenciar el paso a paso que se te pide.

Espero que puedas repasar en casa el leer en voz alta y también mentalmente, acompaña tu proceso con música clásica y muy suave, para que te inspires y comprendas cada capítulo.

 

 

No olvides que, tus profes, te queremos mucho.

Un abrazo gigantesco para ti y tu familia.

 

 

 

 

 

 

4

Isabel no comprendía lo que estaba ocurriendo y no podía entrar en detalles para explicárselo. Éramos amigos, andábamos juntos casi todo el tiempo y yo estaba muy agradecido por lo que había hecho por mí; pero definitivamente ella no estaba lista para entender lo que Cupido estaba Maquinando con ángeles y conmigo: Desde el primer momento él había estado aleteando muy cerca de nosotros y apuntando con sus flechas a nuestros corazones. Es verdad que algunos inconvenientes se habían presentado pero los estábamos salvando como seguramente no resuelven los enamorados.

Durante los días siguientes Me dediqué a elegir la pijama que utilizaría en la fiesta. por suerte tengo una tía, se llama Alicia, qué en cada Navidad, en cada cumpleaños, en cada día del niño, en cada día de Reyes, en cada aniversario de la independencia del país, en cada Carnaval, en cada día de la lucha contra la contaminación ambiental, ella envía a casa dos paquetes, uno para José y otro para mí, que contienen sendas pijamas de algodón. Por lo tanto, cualquiera que abra la puerta de mi armario, se podrá dar cuenta de que tengo 7400000 pijamas, de todos los colores, con todo tipo de estampados y leyendas. Las tengo de manga larga y de manga corta, con botones y sin ellos, con cuello de camisa y con cuello tortuga, con pantalón largo y hasta media pierna. Incluso tengo una que tiene una cuerda junto al pie derecho y una leyenda que dice: " pijama para sonámbulos, ate la cuerda a la pata de la cama".

La que decidí usar es bastante sencilla, una de mis preferidas, es de color azul, de algodón, y tiene muchísimas ovejas blancas que van saltando y enumerando de 1 hasta las 100. Pensé que sería bueno llevar una pijamada divertida, pero "no tan divertida" como para convertirme en el bufón de la fiesta.

El sábado llegó y durante toda la mañana le pedí a José que "asesorara" en lo concerniente a una fiesta de pijamas.

- No te compliques tanto- dijo él-- ya sabes que no eres muy bueno para el baile; Entonces te aconsejo que no te esmeres demasiado en convertirte en la perinola de la fiesta, Quédate a un lado Charlando con tus amigos o con la chica que te interesa.

-- pero, no tengo muchos amigos y no quiero estar solo... Ni siquiera sé quiénes serán sus invitados.

- Bueno entonces concéntrate en la chica que te gusta ¿se llama Ángeles, no? Habla con ella.

- Sí, está bien, pero... qué te digo, y cómo lo digo, y en qué momento lo digo.

 José me miró Con lástima. y con rabia. Aprovechó para burlarse de mí durante 3 minutos y medio, y así ratificó su poder jerárquico y prepotente de hermano mayor. Luego de enumerar me en voz alta, todos los sinónimos de "eres un zoquete"  pasó a responder mis inquietudes:

- Dile que está muy linda, que su pijama es la más bonita que has visto en tu vida, que baila como un cisne, que sonríe e ilumina el mundo, que tiene una voz muy dulce y una mirada muy tierna, que sus manos tersas son tan suaves como el pétalo de una rosa.

Bueno es posible que yo parecido como burro con tanta pregunta, pero de algo estoy absolutamente seguro y es que me niego a convertirme en un curso de cuarta categoría como lo sugirió José. Yo no me veo, ni en la peor de las pesadillas, diciendo "Ángeles... me encantan tus manos de pétalos de Rosa y me fascina tu baile de cisne"... Porque, además lo confieso, no he visto nunca a una rosa con manos ni a un cisne bailando.

A las seis de la tarde llegaron mis padres y yo estaba a la espera, y convertido en un puñado de nervios, hasta ese momento todo había estado muy bien, salvo la elección de los zapatos más adecuados.

¿Cuáles son los zapatos que mejor combinan con una pijama? Las pantuflas, ¡por supuesto! pero con ellas debe ser complicadísimo bailar. Yo me defiendo bastante bien en la música electrónica, pero en los ritmos tropicales soy regular, a veces malo y casi siempre desastroso. Probé mi pijama de ovejitas con mocasines...

 Fatal intenté con zapatos botines de cuero... Me veía de lo más ridículo. Con los zapatos de fútbol no me fue mejor. Finalmente decidí optar por los zapatos deportivos, desgastaditos  y con buen recorrido, y creativos.

En el camino pensaba cómo sería la pijama de ángeles. Pensé que sería Blanca o de color pastel,, sencilla sin estampados ni encajes horribles. Sí, un modelo fresco.

 Imaginé que ella utilizaría Exactamente lo contrario a lo que normalmente usa mi mamá que antes de meterse a la cama se disfraza de esquimal. Para mi mamá sólo existe una estación en la noche: El invierno Polar Ártico. Mientras la gente normal se desviste antes de dormir, mi madre se echa encima todo lo que encuentra en el armario (gorro, bufanda y calcetines)

 Cada noche cuando entró a la habitación de mis padres para despedirme  y darles el beso de buenas noches, tengo que hacer  verdaderos actos de magia para descubrir dónde tiene la mejilla mi mamá. Su rostro se encuentra prácticamente oculto y metros de bufandas de lana. Parecería que mi padre duerme cada noche con un astronauta.

En fin, subí al automóvil de papá y le entregué el mapa que Ángeles había dibujado para mí. Demoramos casi media hora en llegar a nuestro destino; aunque mi padre es un experto en comunicaciones... Es el rey del despiste cuando debe encontrar una dirección.

 Llegamos y mi corazón comenzó a latir con una velocidad exagerada. Las rodillas me temblaban. Antes de bajarme del automóvil le pedí a papá que se esfumara, no quería que me vieran llegando como si tuvieran 5 años y fiesta con payaso y globitos. Papá se negó y dijo que no se movería de ahí hasta asegurarse de que entrara a la casa sano y Salvo.

Inclusive tuvo la intensión de hablar, cara a cara, con el padre o la madre de Ángeles para consultarles cuál sería la hora más oportuna para retirarme de la fiesta.

Poco me faltó para armar un berrinche.

Ante la propuesta, le supliqué que no me avergonzara, que se diera cuenta de que yo ya no era un bebé. Por suerte, lo convencí.

Finalmente negociamos la hora en que pasaría por mí (q las diez y media de la noche, ni un minuto menos) y me bajé del auto.

El portón de la casa era blanco, como imagino que será el ingreso al cielo. Toqué el timbre y del otro lado alguien, con voz femenina, preguntó por el citòfono:

- ¿Quién es?

- Soy Javier y busco a Ángeles.

La voz femenina se mostró sorprendida:

-¿Javier?

- Sí, eso he dicho...soy Javier.

De inmediato escuché gritos arrebatados como fondo: " ya llegó, está afuera; Ángeles, ya llegó Javier". Eso me dio mucha seguridad, las amigas de Ángeles, sus cómplices

Sus compinches, parecían también emocionadas al saber que yo ya había llegado.

El timbre que abría la puerta sonó y entonces me despedí de papá:

- Te veo a las diez y media, ya vete por favor.

Caminé por un largo jardín hasta la casa y pude ver qué en el interior algunas luces estaban encendidas. Antes de que pudiera tocar a la puerta, está se abrió escasos centímetros, solo lo suficiente como para que apareciera el rostro de ángeles, ella me miró y visiblemente exaltada, me dijo:

-Qué bueno que viniste, Javier, te estaba esperando.

Ella sonrió. Yo... En las nubes.

Estaba bellísima, más que nunca

La puerta se abrió por completo y puede entrar a mi primera fiesta de pijamas.

Y la última

Tan pronto pasé el umbral de la puerta me di cuenta de que había cerca de 25 invitadas e invitados.

Ninguno de ellos llevaba pijama.

 

5

Existe en el mundo algo conocido como " records Guinness". La idea original, en sí misma, parece interesante: conocer hechos sorprendentes, curiosos y exagerados de la humanidad. Pero he leído que existen récords absurdos o incluso estúpidos, no me sorprendería que ya constaran inscritos por ahí el récord del hombre

Qué más agujas  se ha clavado en la nariz, el de la mujer que más sandías ha devorado dentro de un elevador o, el de los funcionarios públicos que mayor número de globos han reventado en un minuto Si existe la manera de registrar nuevos récords estúpidos, yo sugiero uno que puede presenciar en la fallida fiesta de pijamas: la carcajada más larga perpetrada Por 25 atorrantes.

Cuando entré con pijama azul de ovejitas y zapatos deportivos, me quedé aturdido, no entend8a lo que estaba ocurriendo. Las risitas que en un inicio pretendían algo de disimulo, Luego se convirtieron en carcajadas abiertas, groseras e insoportable s. Lo primero que me ocurrió pensar fue el resto de invitados tendrían sus pijamas guardadas en algún sitio y que las pondrían luego, en el transcurso de la fiesta. Los miraba a todos y no salía de mi asombro, parecían modelos de revistas para adolescentes, mientras yo me sentía como la abuelita de la Caperucita roja.

Ellas lucían pantalones apretados y labios maquillados con un ligero brillo color rosa. Ellos, pantalones holgadísimos y cabellos desordenados (de aquellos que se logran tras varias horas frente al espejo, en jornadas muy largas que implican desordenar un mechón, y luego otro y repetir esa acción hasta obtener el look de " acabo de despertarme hace dos minutos").

En ambos casos se notaba  que llevaban su ropa preferida, la que había salido de la tienda de moda antes de que la pusieran en la vitrina.

Ángeles se aproximó a mí, con los ojos inyectados de placer, iguales a los de vampiros que acaban de desayunar una vaca, y me dijo:

- No tenía idea, Javier, de que te gustaba vestir de manera tan extraña para las fiestas.

- Pero Ángeles, tú me dijiste que...

- Que me encantaría que vinieras, y de verdad me alegra que estés aquí, pero no entiendo qué haces en pijama.

Estaba claro, cualquier cosa que yo dijera, sonaría a un torpe malentendido.

Ángeles había apuntado al arco y esta vez había ganado con un gol a cero. Intentar superar ese tanto, con un Gol a cero. Intentar superar ese tanto, con un uniforme tan poco adecuado, parecía una tarea inútil. Nuevamente me había vuelto con sus palabras dulces y yo había caído en la trampa. Me sentía abochornado, descubrí con total intensidad que el rojo no solo es el color del amor sino el de la vergüenza. Ella había deseado que yo  quedara como un grandísimo tonto y otra vez lo había logrado.

Naturalmente sentí que no tenía nada que hacer en ese lugar, salvó continuar con mi papel de payaso. Tras la puntería de ángeles en esta goleada, pensé que lo más digno sería retirarme de la cancha. No sé de dónde saqué fuerzas para hablar:

-¿Me prestas tu teléfono?

- Está en la cocina- me dijo señalando a una puerta cercana.

Caminé rodeado del más absoluto silencio.

Abrí la puerta de Vaivén y entré a la cocina, de inmediato pegué mi oreja a la puerta para escuchar Lo que estarían comentando en ese momento. Pero no logré oír ni una sola palabra, porque, en lugar de palabras el sitio volvió a llenarse de risas.

Marqué el número de mi casa y para mí mala suerte me respondió la máquina contestadora: " usted se ha comunicado con el 3239895, en este momento no podemos atender, déjenos su nombre, blablablá blablá". Dejé un mensaje súplica: " papá, soy Javier, tan pronto escuches este mensaje, ven por mí, necesito volver a casa Ya, te estaré esperando en la puerta".

La alternativa de salir por la calle y regresar a casa caminando era simplemente una locura.

Primero porque había comenzado anochecer, segundo porque mi casa quedaba demasiado lejos de la de ángeles,

Y a pie seguramente llegaría tiempo para mi fiesta de cumpleaños número 67 , tercero y tercero Porque si ya había permitido que 25 miserable se rieran de mí al verme entrar a la fiesta con mi mejor pijama, ese placer no José, lo concedería a  los 2000 millones de habitantes de la ciudad.

A punto de esperarme ante la terrible idea de quedarme en esa fiesta hasta quién sabe qué hora, recordé que mi padre, "Mr comunicaciones", tenía un teléfono móvil, un celular minúsculo y sofisticado que sí estaba sujeto a su cinturón en ese momento sentí que lo mejor del Siglo XXI, además de mi equipo de fútbol preferido (el Real Madrid),era la tecnología celular. Número de mi padre y cuando escuché su voz sentí que lo amaba más que nunca.

- papá necesito volver a casa la fiesta terminó, Ven a retirarme por favor.

-pero si acabo de dejar Qué hace 10 minutos.

-si ahora no puedo explicarte pero necesito que vengas por mí es una emergencia.

Mi padre es fantástico nos ha enseñado ciertos trucos de comunicación que se han convertido en un código familiar.

La palabra emergencia en el planeta tierra puede utilizarse para casos urgentes ante un terremoto un incendio un tsunami una erupción volcánica una un ataque extraterrestre, etc.

Pero en el lenguaje familiar, si yo digo que tengo una "emergencia" mi padre entenderá de inmediato que he comido algo que me ha ocasionado un  intempestivo problema estomacal y que, si no acude en mi ayuda rápidamente,  quizá me someta la vergüenza universal.

Salí por la puerta de la cocina, de soslayo Miré a la casa y pude percatarme de que el baile había iniciado. Caminé por el arco jardín y 8 minutos más tarde vi que el automóvil de papá se detuvo frente a la casa de ángeles. Mi primera fiesta de " pijama", por suerte había terminado.

Me subí al auto y mi papá mencionó algo, típico en el que en esta oportunidad  sonó a pregunta fuera de lugar. -¿agradeciste a tu amiguita y a sus padres por la invitación?

Eso era lo único que me faltaba, que tuviera que agradecer a la familia García en pleno, la gentileza de haberme avergonzado plante de los invitados de la fiesta, y de haberme tratado como un estúpido.

 

Si papá no te preocupes agradecí hasta al perro.

Llegamos a casa hijo se entró al ataque:

-¿Qué ocurrió?

-nada.

-¿cómo que nada? ¿Por qué has vuelto tan pronto?, ni siquiera son las 8.

No respondí no tenía ganas de hablar con nadie.

-anda-insistió José-, cuéntame qué ocurrió.

-te diré nada.

-ya se, Te equivocaste de fecha, llegaste a la casa de tu amiga y te enteraste de que la fiesta será la próxima semana.

-no

-tu papá te echó de la casa cuando te sorprendió intentando besarla.

-déjame en paz.

ante tanta insistencia papá intervino en la discusión para apaciguarla:

-Ya deja a tu hermano en paz, tuvo una "emergencia" y por eso debió salir de la fiesta.

José me miró Con lástima e inició la cuenta regresiva:

-10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1...

Antes de decir "cero" la carcajada más estrepitosa y ordinaria de toda su vida.

y bueno, era comprensible, aunque fuera mi hermano y la ley fraternal nos obligará a querernos y respetarnos, también nos encontramos bajo el influjo de la ley de la vida que nos permite burlarnos el uno del otro, cuando una emergencia no se echa a perder el primer romance.

José, claro está, continuó pensando que ese había sido el motivo de mi salida inmediata de la fiesta, jamás le dije y jamás le confesaré, la verdadera razón de mi desgracia.

 

6

No fue necesario que se lo contara, el lunes a las 8 de la mañana todo el mundo, incluidos Asia septentrional y Oceanía, sabía lo de mi incursión con pijama de ovejitas en la fiesta de ángeles.

-no te molestes en decírmelo Qué ocurrió.

-dijo Isabel un poco molesta- ya me lo han contado todo.

-Ah, qué bueno, porque como te imaginarás tampoco tengo muchas ganas de ir diciéndole a todo el mundo “mira, ven te cuento el ridículo que hice el sábado” - le respondí furioso.

Mi tono de voz debió sorprenderla porque inmediato se relajó y me preguntó: -¿estás enojado conmigo? Pero si yo no tengo la culpa de nada.

- No, Isabel, no estoy enojado contigo, estoy enojado conmigo y con ángeles, y con todo el instituto educativo primero de marzo, y con los norteamericanos que inventaron las fiestas de pijamas, y … por hoy con cualquier ser vivo que mencioné lo del sábado. el mundo entero, hoy, me cae muy mal, ¿ comprendes?

- comprendo. si te moleste, lo siento, no te diré nada más.

Las horas pasaron e Isabel, amiga solidaria, no volvió a mencionar el tema prohibido. en clase, mis compañeros y compañeras, incluida ángeles, que en un primer momento habían llegado con toda la intención de aplastarme con sus burlas, al ver mi cara de ogro fueron aplacando sus bajos propósitos.

Aquel día aprendí lo Qué puede resultar una expresión en el rostro que, sin palabras, diga “si te atreves a hablarme comienza a despedirte de tu nariz”.  Chelito llegó luego del primer recreo con una noticia que, en principio a todos les pareció fantástica:

-A partir de mañana, cada martes y miércoles hasta el final del año, cada uno y cada una de ustedes tendrá la oportunidad de asistir, durante una hora después de clases, al extracurricular que elijan.

¡ Extracurricu… qué? - pregunte en voz baja.

- extracurricular- me respondió Isabel-. Son clases especiales, que tomaremos por las tardes. -¿y para qué?

-no lo sé, imagino que esas clases son un invento de los maestros para tenernos más tiempo en el colegio, y también un invento de los padres  para tenernos menos tiempo en casa.

 Matías, un grandote que es un excelente futbolista, levanto su mano y dijo:

- Chelito, yo me apunto a las clases de fútbol.

- Yo también- añadió Isabel es entusiasmada.

- y yo a la de tenis- dijo alguien más.

- yo al karate -grito Felipe aquí en las manos le servían únicamente para formar puños y estrellarlo contra la cara de cualquier inocente que pasará por su lado.

-Yo a la gimnasia olímpica -dijo alguna de las chicas.

 La clase estaba convirtiéndose en una Revolución cuando Chelito levanto sus manos pidiendo calma y silencio, y volvió a tomar la palabra:

- tengo una excelente noticia para ustedes. a diferencia de los años anteriores en que las extracurriculares han tenido interesantes opciones deportivas… este año a petición de nuestro director, el licenciado seco, las alternativas eran única y exclusivamente de carácter artístico. Chelito terminó de pronunciar la palabra artístico cruzó sus manos frente a sus barbillas y nos miró con una gran sonrisa como esperando a que todos aplaudieron y gritar amos “gracias licenciado seco por escuchar nuestras plegarias”.  Pero todos nos quedamos en silencio. El primero que se animó a levantar su mano fue Matías – Chelito, ¿” el fútbol tiene carácter artístico”?

-Me temo que el fútbol no estará por ahora entre las opciones, cariño. Pero no te preocupes, porque tendrás muchas y muy interesantes posibilidades para tomar en consideración.

-¿y cuáles eran esas posibilidades?- preguntó Elisa, con gesto de inquietud desde la primera fila.

-A eso voy -respondió Chelito emocionada, y de inmediato se aproximó al pizarrón

 

 

Actividades:

 

1.      Escribe las diversas emociones que sintió javier en los capítulos 4, 5, y 6.

2.      Escríbele una carta a tu personaje favorito en la historia.

3.      ¿Cómo hubiera sido la fiesta si Ángeles no le hubiera mentido a Javier? Escribe una página de como tú te la imaginarías.

4.      Realiza la ilustración.

5.      ¿Por qué Ángeles no invitó a Isabel a su fiesta?

 

 


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