GUÍA SÉPTIMA DE PLAN LECTOR 7°
GUÍA SÉPTIMA DE PLAN LECTOR 7°
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INSTITUCION EDUCATIVA OCTAVIO HARRY-JACQUELINE
KENNEDY DANE 105001003271 - NIT 811.018.854-4 -
COD ICFES 050963 // 725473 |
Código: FA 21 Fecha: 20/04/2020 |
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Guía de aprendizaje por núcleos temáticos No 7 |
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Docente (s): |
Nayive Melo Duque |
Grados: |
7° |
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Año: |
2021 |
Período: |
3° |
Núcleo Temático: |
Plan Lector |
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Objetivo de la guía de acuerdo con los objetivos de grado: |
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Indicadores de desempeño: |
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Introducción:
Te saludo con el ánimo de saber que vas a
desarrollar la guía a consciencia, te vas a preparar y vas a compartir tus
conocimientos adquiridos en medio de la clase, para contribuir con la interacción entre ustedes los pares y
potenciar sus habilidades.
En la siguiente guía, vas a ser muy meticuloso,
sincero y sobre todo, organizado al momento de escribir, teniendo presente: la
buena ortografía, una excelente caligrafía y una buena redacción, donde se
pueda evidenciar el paso a paso que se te pide.
Espero que puedas repasar en casa el leer en voz
alta y también mentalmente, acompaña tu proceso con música clásica y muy suave,
para que te inspires y comprendas cada capítulo.
No olvides que, tus profes, te
queremos mucho.
Un abrazo gigantesco para ti y tu familia.
4
Isabel no
comprendía lo que estaba ocurriendo y no podía entrar en detalles para
explicárselo. Éramos amigos, andábamos juntos casi todo el tiempo y yo estaba
muy agradecido por lo que había hecho por mí; pero definitivamente ella no
estaba lista para entender lo que Cupido estaba Maquinando con ángeles y
conmigo: Desde el primer momento él había estado aleteando muy cerca de
nosotros y apuntando con sus flechas a nuestros corazones. Es verdad que
algunos inconvenientes se habían presentado pero los estábamos salvando como
seguramente no resuelven los enamorados.
Durante los
días siguientes Me dediqué a elegir la pijama que utilizaría en la fiesta. por
suerte tengo una tía, se llama Alicia, qué en cada Navidad, en cada cumpleaños,
en cada día del niño, en cada día de Reyes, en cada aniversario de la
independencia del país, en cada Carnaval, en cada día de la lucha contra la
contaminación ambiental, ella envía a casa dos paquetes, uno para José y otro
para mí, que contienen sendas pijamas de algodón. Por lo tanto, cualquiera que
abra la puerta de mi armario, se podrá dar cuenta de que tengo 7400000 pijamas,
de todos los colores, con todo tipo de estampados y leyendas. Las tengo de
manga larga y de manga corta, con botones y sin ellos, con cuello de camisa y
con cuello tortuga, con pantalón largo y hasta media pierna. Incluso tengo una
que tiene una cuerda junto al pie derecho y una leyenda que dice: " pijama
para sonámbulos, ate la cuerda a la pata de la cama".
La que
decidí usar es bastante sencilla, una de mis preferidas, es de color azul, de
algodón, y tiene muchísimas ovejas blancas que van saltando y enumerando de 1
hasta las 100. Pensé que sería bueno llevar una pijamada divertida, pero
"no tan divertida" como para convertirme en el bufón de la fiesta.
El sábado
llegó y durante toda la mañana le pedí a José que "asesorara" en lo
concerniente a una fiesta de pijamas.
- No te
compliques tanto- dijo él-- ya sabes que no eres muy bueno para el baile;
Entonces te aconsejo que no te esmeres demasiado en convertirte en la perinola
de la fiesta, Quédate a un lado Charlando con tus amigos o con la chica que te
interesa.
-- pero, no
tengo muchos amigos y no quiero estar solo... Ni siquiera sé quiénes serán sus
invitados.
- Bueno
entonces concéntrate en la chica que te gusta ¿se llama Ángeles, no? Habla con
ella.
- Sí, está
bien, pero... qué te digo, y cómo lo digo, y en qué momento lo digo.
José me miró Con lástima. y con rabia.
Aprovechó para burlarse de mí durante 3 minutos y medio, y así ratificó su poder
jerárquico y prepotente de hermano mayor. Luego de enumerar me en voz alta,
todos los sinónimos de "eres un zoquete" pasó a responder mis inquietudes:
- Dile que
está muy linda, que su pijama es la más bonita que has visto en tu vida, que
baila como un cisne, que sonríe e ilumina el mundo, que tiene una voz muy dulce
y una mirada muy tierna, que sus manos tersas son tan suaves como el pétalo de
una rosa.
Bueno es
posible que yo parecido como burro con tanta pregunta, pero de algo estoy
absolutamente seguro y es que me niego a convertirme en un curso de cuarta
categoría como lo sugirió José. Yo no me veo, ni en la peor de las pesadillas,
diciendo "Ángeles... me encantan tus manos de pétalos de Rosa y me fascina
tu baile de cisne"... Porque, además lo confieso, no he visto nunca a una
rosa con manos ni a un cisne bailando.
A las seis
de la tarde llegaron mis padres y yo estaba a la espera, y convertido en un
puñado de nervios, hasta ese momento todo había estado muy bien, salvo la
elección de los zapatos más adecuados.
¿Cuáles son
los zapatos que mejor combinan con una pijama? Las pantuflas, ¡por supuesto!
pero con ellas debe ser complicadísimo bailar. Yo me defiendo bastante bien en
la música electrónica, pero en los ritmos tropicales soy regular, a veces malo
y casi siempre desastroso. Probé mi pijama de ovejitas con mocasines...
Fatal intenté con zapatos botines de cuero...
Me veía de lo más ridículo. Con los zapatos de fútbol no me fue mejor.
Finalmente decidí optar por los zapatos deportivos, desgastaditos y con buen recorrido, y creativos.
En el camino
pensaba cómo sería la pijama de ángeles. Pensé que sería Blanca o de color
pastel,, sencilla sin estampados ni encajes horribles. Sí, un modelo fresco.
Imaginé que ella utilizaría Exactamente lo
contrario a lo que normalmente usa mi mamá que antes de meterse a la cama se
disfraza de esquimal. Para mi mamá sólo existe una estación en la noche: El
invierno Polar Ártico. Mientras la gente normal se desviste antes de dormir, mi
madre se echa encima todo lo que encuentra en el armario (gorro, bufanda y
calcetines)
Cada noche cuando entró a la habitación de mis
padres para despedirme y darles el beso
de buenas noches, tengo que hacer
verdaderos actos de magia para descubrir dónde tiene la mejilla mi mamá.
Su rostro se encuentra prácticamente oculto y metros de bufandas de lana.
Parecería que mi padre duerme cada noche con un astronauta.
En fin, subí
al automóvil de papá y le entregué el mapa que Ángeles había dibujado para mí.
Demoramos casi media hora en llegar a nuestro destino; aunque mi padre es un
experto en comunicaciones... Es el rey del despiste cuando debe encontrar una
dirección.
Llegamos y mi corazón comenzó a latir con una
velocidad exagerada. Las rodillas me temblaban. Antes de bajarme del automóvil
le pedí a papá que se esfumara, no quería que me vieran llegando como si
tuvieran 5 años y fiesta con payaso y globitos. Papá se negó y dijo que no se
movería de ahí hasta asegurarse de que entrara a la casa sano y Salvo.
Inclusive
tuvo la intensión de hablar, cara a cara, con el padre o la madre de Ángeles
para consultarles cuál sería la hora más oportuna para retirarme de la fiesta.
Poco me
faltó para armar un berrinche.
Ante la
propuesta, le supliqué que no me avergonzara, que se diera cuenta de que yo ya
no era un bebé. Por suerte, lo convencí.
Finalmente
negociamos la hora en que pasaría por mí (q las diez y media de la noche, ni un
minuto menos) y me bajé del auto.
El portón de
la casa era blanco, como imagino que será el ingreso al cielo. Toqué el timbre
y del otro lado alguien, con voz femenina, preguntó por el citòfono:
- ¿Quién es?
- Soy Javier
y busco a Ángeles.
La voz
femenina se mostró sorprendida:
-¿Javier?
- Sí, eso he
dicho...soy Javier.
De inmediato
escuché gritos arrebatados como fondo: " ya llegó, está afuera; Ángeles,
ya llegó Javier". Eso me dio mucha seguridad, las amigas de Ángeles, sus
cómplices
Sus
compinches, parecían también emocionadas al saber que yo ya había llegado.
El timbre
que abría la puerta sonó y entonces me despedí de papá:
- Te veo a
las diez y media, ya vete por favor.
Caminé por
un largo jardín hasta la casa y pude ver qué en el interior algunas luces
estaban encendidas. Antes de que pudiera tocar a la puerta, está se abrió
escasos centímetros, solo lo suficiente como para que apareciera el rostro de
ángeles, ella me miró y visiblemente exaltada, me dijo:
-Qué bueno
que viniste, Javier, te estaba esperando.
Ella sonrió.
Yo... En las nubes.
Estaba
bellísima, más que nunca
La puerta se
abrió por completo y puede entrar a mi primera fiesta de pijamas.
Y la última
Tan pronto
pasé el umbral de la puerta me di cuenta de que había cerca de 25 invitadas e
invitados.
Ninguno de
ellos llevaba pijama.
5
Existe en el
mundo algo conocido como " records Guinness". La idea original, en sí
misma, parece interesante: conocer hechos sorprendentes, curiosos y exagerados
de la humanidad. Pero he leído que existen récords absurdos o incluso
estúpidos, no me sorprendería que ya constaran inscritos por ahí el récord del
hombre
Qué más
agujas se ha clavado en la nariz, el de
la mujer que más sandías ha devorado dentro de un elevador o, el de los
funcionarios públicos que mayor número de globos han reventado en un minuto Si
existe la manera de registrar nuevos récords estúpidos, yo sugiero uno que
puede presenciar en la fallida fiesta de pijamas: la carcajada más larga
perpetrada Por 25 atorrantes.
Cuando entré
con pijama azul de ovejitas y zapatos deportivos, me quedé aturdido, no
entend8a lo que estaba ocurriendo. Las risitas que en un inicio pretendían algo
de disimulo, Luego se convirtieron en carcajadas abiertas, groseras e
insoportable s. Lo primero que me ocurrió pensar fue el resto de invitados
tendrían sus pijamas guardadas en algún sitio y que las pondrían luego, en el
transcurso de la fiesta. Los miraba a todos y no salía de mi asombro, parecían
modelos de revistas para adolescentes, mientras yo me sentía como la abuelita
de la Caperucita roja.
Ellas lucían
pantalones apretados y labios maquillados con un ligero brillo color rosa.
Ellos, pantalones holgadísimos y cabellos desordenados (de aquellos que se
logran tras varias horas frente al espejo, en jornadas muy largas que implican
desordenar un mechón, y luego otro y repetir esa acción hasta obtener el look
de " acabo de despertarme hace dos minutos").
En ambos
casos se notaba que llevaban su ropa
preferida, la que había salido de la tienda de moda antes de que la pusieran en
la vitrina.
Ángeles se
aproximó a mí, con los ojos inyectados de placer, iguales a los de vampiros que
acaban de desayunar una vaca, y me dijo:
- No tenía
idea, Javier, de que te gustaba vestir de manera tan extraña para las fiestas.
- Pero
Ángeles, tú me dijiste que...
- Que me
encantaría que vinieras, y de verdad me alegra que estés aquí, pero no entiendo
qué haces en pijama.
Estaba
claro, cualquier cosa que yo dijera, sonaría a un torpe malentendido.
Ángeles
había apuntado al arco y esta vez había ganado con un gol a cero. Intentar
superar ese tanto, con un Gol a cero. Intentar superar ese tanto, con un uniforme
tan poco adecuado, parecía una tarea inútil. Nuevamente me había vuelto con sus
palabras dulces y yo había caído en la trampa. Me sentía abochornado, descubrí
con total intensidad que el rojo no solo es el color del amor sino el de la
vergüenza. Ella había deseado que yo
quedara como un grandísimo tonto y otra vez lo había logrado.
Naturalmente
sentí que no tenía nada que hacer en ese lugar, salvó continuar con mi papel de
payaso. Tras la puntería de ángeles en esta goleada, pensé que lo más digno sería
retirarme de la cancha. No sé de dónde saqué fuerzas para hablar:
-¿Me prestas
tu teléfono?
- Está en la
cocina- me dijo señalando a una puerta cercana.
Caminé
rodeado del más absoluto silencio.
Abrí la
puerta de Vaivén y entré a la cocina, de inmediato pegué mi oreja a la puerta
para escuchar Lo que estarían comentando en ese momento. Pero no logré oír ni
una sola palabra, porque, en lugar de palabras el sitio volvió a llenarse de
risas.
Marqué el
número de mi casa y para mí mala suerte me respondió la máquina contestadora:
" usted se ha comunicado con el 3239895, en este momento no podemos
atender, déjenos su nombre, blablablá blablá". Dejé un mensaje súplica:
" papá, soy Javier, tan pronto escuches este mensaje, ven por mí, necesito
volver a casa Ya, te estaré esperando en la puerta".
La
alternativa de salir por la calle y regresar a casa caminando era simplemente
una locura.
Primero
porque había comenzado anochecer, segundo porque mi casa quedaba demasiado
lejos de la de ángeles,
Y a pie
seguramente llegaría tiempo para mi fiesta de cumpleaños número 67 , tercero y
tercero Porque si ya había permitido que 25 miserable se rieran de mí al verme
entrar a la fiesta con mi mejor pijama, ese placer no José, lo concedería a los 2000 millones de habitantes de la ciudad.
A punto de
esperarme ante la terrible idea de quedarme en esa fiesta hasta quién sabe qué
hora, recordé que mi padre, "Mr comunicaciones", tenía un teléfono
móvil, un celular minúsculo y sofisticado que sí estaba sujeto a su cinturón en
ese momento sentí que lo mejor del Siglo XXI, además de mi equipo de fútbol
preferido (el Real Madrid),era la tecnología celular. Número de mi padre y
cuando escuché su voz sentí que lo amaba más que nunca.
- papá
necesito volver a casa la fiesta terminó, Ven a retirarme por favor.
-pero si
acabo de dejar Qué hace 10 minutos.
-si ahora no
puedo explicarte pero necesito que vengas por mí es una emergencia.
Mi padre es
fantástico nos ha enseñado ciertos trucos de comunicación que se han convertido
en un código familiar.
La palabra
emergencia en el planeta tierra puede utilizarse para casos urgentes ante un
terremoto un incendio un tsunami una erupción volcánica una un ataque
extraterrestre, etc.
Pero en el
lenguaje familiar, si yo digo que tengo una "emergencia" mi padre
entenderá de inmediato que he comido algo que me ha ocasionado un intempestivo problema estomacal y que, si no
acude en mi ayuda rápidamente, quizá me
someta la vergüenza universal.
Salí por la
puerta de la cocina, de soslayo Miré a la casa y pude percatarme de que el
baile había iniciado. Caminé por el arco jardín y 8 minutos más tarde vi que el
automóvil de papá se detuvo frente a la casa de ángeles. Mi primera fiesta de
" pijama", por suerte había terminado.
Me subí al
auto y mi papá mencionó algo, típico en el que en esta oportunidad sonó a pregunta fuera de lugar. -¿agradeciste
a tu amiguita y a sus padres por la invitación?
Eso era lo
único que me faltaba, que tuviera que agradecer a la familia García en pleno,
la gentileza de haberme avergonzado plante de los invitados de la fiesta, y de
haberme tratado como un estúpido.
Si papá no
te preocupes agradecí hasta al perro.
Llegamos a
casa hijo se entró al ataque:
-¿Qué
ocurrió?
-nada.
-¿cómo que
nada? ¿Por qué has vuelto tan pronto?, ni siquiera son las 8.
No respondí
no tenía ganas de hablar con nadie.
-anda-insistió
José-, cuéntame qué ocurrió.
-te diré
nada.
-ya se, Te
equivocaste de fecha, llegaste a la casa de tu amiga y te enteraste de que la
fiesta será la próxima semana.
-no
-tu papá te
echó de la casa cuando te sorprendió intentando besarla.
-déjame en
paz.
ante tanta
insistencia papá intervino en la discusión para apaciguarla:
-Ya deja a
tu hermano en paz, tuvo una "emergencia" y por eso debió salir de la
fiesta.
José me miró
Con lástima e inició la cuenta regresiva:
-10, 9, 8, 7,
6, 5, 4, 3, 2, 1...
Antes de
decir "cero" la carcajada más estrepitosa y ordinaria de toda su
vida.
y bueno, era
comprensible, aunque fuera mi hermano y la ley fraternal nos obligará a
querernos y respetarnos, también nos encontramos bajo el influjo de la ley de
la vida que nos permite burlarnos el uno del otro, cuando una emergencia no se
echa a perder el primer romance.
José, claro
está, continuó pensando que ese había sido el motivo de mi salida inmediata de
la fiesta, jamás le dije y jamás le confesaré, la verdadera razón de mi
desgracia.
6
No fue
necesario que se lo contara, el lunes a las 8 de la mañana todo el mundo,
incluidos Asia septentrional y Oceanía, sabía lo de mi incursión con pijama de
ovejitas en la fiesta de ángeles.
-no te
molestes en decírmelo Qué ocurrió.
-dijo Isabel
un poco molesta- ya me lo han contado todo.
-Ah, qué
bueno, porque como te imaginarás tampoco tengo muchas ganas de ir diciéndole a
todo el mundo “mira, ven te cuento el ridículo que hice el sábado” - le
respondí furioso.
Mi tono de
voz debió sorprenderla porque inmediato se relajó y me preguntó: -¿estás
enojado conmigo? Pero si yo no tengo la culpa de nada.
- No,
Isabel, no estoy enojado contigo, estoy enojado conmigo y con ángeles, y con
todo el instituto educativo primero de marzo, y con los norteamericanos que
inventaron las fiestas de pijamas, y … por hoy con cualquier ser vivo que
mencioné lo del sábado. el mundo entero, hoy, me cae muy mal, ¿ comprendes?
- comprendo.
si te moleste, lo siento, no te diré nada más.
Las horas
pasaron e Isabel, amiga solidaria, no volvió a mencionar el tema prohibido. en
clase, mis compañeros y compañeras, incluida ángeles, que en un primer momento
habían llegado con toda la intención de aplastarme con sus burlas, al ver mi
cara de ogro fueron aplacando sus bajos propósitos.
Aquel día
aprendí lo Qué puede resultar una expresión en el rostro que, sin palabras,
diga “si te atreves a hablarme comienza a despedirte de tu nariz”. Chelito llegó luego del primer recreo con una
noticia que, en principio a todos les pareció fantástica:
-A partir de
mañana, cada martes y miércoles hasta el final del año, cada uno y cada una de
ustedes tendrá la oportunidad de asistir, durante una hora después de clases,
al extracurricular que elijan.
¡ Extracurricu…
qué? - pregunte en voz baja.
-
extracurricular- me respondió Isabel-. Son clases especiales, que tomaremos por
las tardes. -¿y para qué?
-no lo sé,
imagino que esas clases son un invento de los maestros para tenernos más tiempo
en el colegio, y también un invento de los padres para tenernos menos tiempo en casa.
Matías, un grandote que es un excelente futbolista,
levanto su mano y dijo:
- Chelito,
yo me apunto a las clases de fútbol.
- Yo también-
añadió Isabel es entusiasmada.
- y yo a la
de tenis- dijo alguien más.
- yo al
karate -grito Felipe aquí en las manos le servían únicamente para formar puños
y estrellarlo contra la cara de cualquier inocente que pasará por su lado.
-Yo a la
gimnasia olímpica -dijo alguna de las chicas.
La clase estaba convirtiéndose en una
Revolución cuando Chelito levanto sus manos pidiendo calma y silencio, y volvió
a tomar la palabra:
- tengo una
excelente noticia para ustedes. a diferencia de los años anteriores en que las
extracurriculares han tenido interesantes opciones deportivas… este año a
petición de nuestro director, el licenciado seco, las alternativas eran única y
exclusivamente de carácter artístico. Chelito terminó de pronunciar la palabra
artístico cruzó sus manos frente a sus barbillas y nos miró con una gran
sonrisa como esperando a que todos aplaudieron y gritar amos “gracias
licenciado seco por escuchar nuestras plegarias”. Pero todos nos quedamos en silencio. El
primero que se animó a levantar su mano fue Matías – Chelito, ¿” el fútbol
tiene carácter artístico”?
-Me temo que
el fútbol no estará por ahora entre las opciones, cariño. Pero no te preocupes,
porque tendrás muchas y muy interesantes posibilidades para tomar en
consideración.
-¿y cuáles
eran esas posibilidades?- preguntó Elisa, con gesto de inquietud desde la
primera fila.
-A eso voy -respondió
Chelito emocionada, y de inmediato se aproximó al pizarrón
Actividades:
1. Escribe las diversas emociones que
sintió javier en los capítulos 4, 5, y 6.
2. Escríbele una carta a tu personaje
favorito en la historia.
3. ¿Cómo hubiera sido la fiesta si
Ángeles no le hubiera mentido a Javier? Escribe una página de como tú te la
imaginarías.
4. Realiza la ilustración.
5. ¿Por qué Ángeles no invitó a Isabel a
su fiesta?

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